YASUDA TETSUNOSUKE

Subí al avión con los ojos tan húmedos como el clima de la isla. Me esperaban 44 horas de viaje para llegar a occidente un día antes de haber salido. Okinawa me había atrapado pero Hanshi Yasuda me había dado la mejor lección de mi vida: Si alguien se toma el trabajo en venir a aprender debemos darle lo más valioso que tenemos: nuestro tiempo.

Trenes

En Imaginaria hay un hermoso tren rojo, dorado y negro.
Recorre toda la comarca en un lento y tranquilo paseo de topología anular con una sola estación, desde dónde, sus circunstanciales pasajeros, siempre salen esperanzados y siempre llegan sorprendidos.

Tristezas

Las tristezas en Imaginaria son cosa seria. Nadie anda por ahí tomándolas a la ligera o descuidándolas. No señor! Una tristeza es un bien, un tesoro invaluable que todo imaginario conserva como pequeñas cuentas de un rosario, como perlas que en vez de estar atadas a un cordel, les revolotean cual mariposas de otoño.